Es la paloma pequeña con una longitud de 28 centímetros. Sus partes superiores, cabeza y cuello son de un color rojizo, en el cuello tiene unas manchas listadas blancas y negras, la cola es larga con los bordes en blanco. La zona del pecho es de un color rojizo que se va tornando en blanco.
Ya estamos en la media veda, y por desgracia nustros campos se ven desiertos de la tan ansiosa pieza de caza, la reina de esta temporada.
Tan codiciada pieza, cuando empieza la primavera, regresan a España desde los paises africanos, siguen las mismas rutas que la codorniz para regresar a su país de origen a finales de septiembre. Su canto es una especie de ronroneo. Las tórtolas defienden bravamente su territorio y cuando otras lo invaden, emite un sonido más grave. El macho para cortejar a la hembra, agita sus plumas para después echar a volar en vertical, planeando con todas las plumas extendidas y dando vueltas sobre la hembra. Se alimentan de semillas, grano y frutos. Las tórtolas son capaces de realizar dos ó tres puestas al año, la hembra es la que construye el nido el cual está formado con palos y ramas finas. El nido lo construyen sobre los árboles donde la hembra pone dos huevos que son incubados tanto por el macho como por la hembra, el período de incubación dura más ó menos dos semanas. Los pollos están capacitados para volar después de unas tres semanas.
Con la suelta por parte de los desaprensivos, de la TORTOLA TURCA, de mayor tamaño que la común, como buena invasora, está desplazando a la común, la que cada años vemos menos en nuetros campos, si a esto se suma los grandes comederos que en los cotos no LOCALES se le hacen, y a los que la Administración muy a pesar de su prohibición, consienten, llegará el momento, que la escopeta será una reliquia que tendremos que guardar bien engrasada como recuerdo de aquellos años de la abundancia.
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